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EL BUCLE DE LAS LESIONES INFINITAS

Post de FaWellness |

 

Creo que a estas alturas ya conoces las lesiones y sabes de qué te voy a hablar. Cuando practicas un deporte, eres muy sedentario o tienes mala técnica, es cuestión de tiempo y no tardarán en llegar.

En cualquier caso, si eres de las personas a las que les gusta entrenar y que disfrutan del deporte, te vas a dar cuenta de que se hace casi cualquier cosa para no parar, y cuando llegas a este punto es porque la actividad física ya forma parte de tu vida. En esta entrada no te voy a dar la solución mágica para que rompas ese bucle de lesiones y recaídas y evitar dolores, pero sí te hablaré de algo que te ayudará a entender dónde está el error y porqué caes en ese bucle. Dependerá de ti, entrar o salir de él.

Para ello tenemos en cuenta a la persona activa, al fisioterapeuta o médico y al entrenador.

A la persona activa, le gusta llevar su cuerpo casi al límite, por no decir límite total, buscando mejorar su rendimiento, su físico o persiguiendo algún objetivo, cosa que es normal. Es en este punto donde entra el Entrenador para ayudarte a conseguirlo de forma correcta y sin lesiones, aunque muchas veces podáis creer que sólo está para macharos a niveles incapaces de soportar, cosa que es errónea, ya que está para eso y mucho más.

Como norma general, la persona activa no suele querer un entrenador ya que siempre está rondando sus límites y cuando llega a sus objetivos, se plantea nuevos límites a alcanzar; pero además del rendimiento, existen muchos factores que escapan de tu control como el terreno, las acciones de un compañero, etc., por eso sigue habiendo riesgo de lesión. 

La pregunta es, ¿harás algo para disminuir o aumentar el riesgo de lesión?

Por otro lado tenemos al fisioterapeuta o médico, a los cuales tampoco suele acudir normalmente la persona activa por miedo a tener que hacer reposo, para por un tiempo o bajar el ritmo; por lo tanto, cuando la persona activa acude al médico o fisioterapeuta, es porque la lesión ha empeorado y no le queda más remedio (eso de que pones candado después de que te han robado), pretendiendo curarse en tiempos milagrosos (por diversos motivos como una escapada al monte, un partido con un colega, entre otras razones), esperando que la lesión desapareciese por su cuenta.

El Entrenador al  menor indicio de posible lesión sabe que no puede seguir aplicando las cargas e intensidades de entrenamiento habituales y adaptará las sesiones para optimizarlas, mientras que la persona activa está pensando que si no entrena a muerte, está perdiendo el tiempo y va a perder todo lo que ha podido progresar hasta ese momento sin que su trabajo haya servido de nada.

¿A que estas líneas que te vengo describiendo hasta ahora te parecen un déjà vu?

La triste realidad es que cuando entras en una lesión avanzada, también entras en un bucle del cual es complicado encontrar una salida solo.

 

Te resumo el bucle:

1.     La persona activa se lesiona.

 2.     Después se lesiona un poco más.

 3.     Después se lesiona aún más y entonces, sólo entonces…

 4.     Busca ayuda, va al médico y se ´´medio recupera´´ haciendo algunas de las cosas pautadas, y digo algunas porque sabes que casi nunca se cumple con todo lo pautado.

 5.     Mientras tanto sigue entrenando sin forzar del todo porque no puede, pero sí forzando más allá de lo que realmente debería y de lo que le permite la lesión, lo que lleva a generar nuevas compensaciones.

 6.     Y justo antes de finalizar su recuperación en condiciones, vuelve a los entrenamientos, sin tomarse el tiempo necesario para readaptarse correctamente antes de volver a aumentar la intensidad o volver a sus típicos partidillos.

 7.     En poco tiempo se vuelve a lesionar de lo mismo o genera una lesión adaptativa a la anterior, y vuelta a empezar.

 

Y ahora dime, ¿has pasado alguna vez por un bucle de este tipo del cual parece casi imposible salir? A esta altura no es ningún misterio ver que el rendimiento y la salud están entrando en un conflicto constante, así que el reto ya no es cómo mejorar, sino cómo mejorar sin lesionarte.

En este nuevo reto, los profesionales como médicos, rehabilitadores y Entrenadores, nos encontramos constantemente con otra realidad, y es el hecho de que muchas personas prefieren arriesgarse a padecer una lesión antes que disminuir el ritmo del entrenamiento pasando de extremo a extremo.

Y por muy mentira que parezca, aún a día de hoy, se sigue arrastrando esa mentalidad antigua o conservadora, no sé cómo describirla, esa que dice ‘’más es mejor’’ o, ‘’no pain, no gain´´ junto a otros falsos mitos que están a la orden del día. Se prefiere creer en fantasías que afrontar la realidad.

Y como profesional de la salud, convencer a una persona de que existen alternativas diferentes a estos mitos es un proceso largo que pasa por varias etapas:

 

1-     Ayudar a entender el proceso y cómo cada persona vive su lesión, ya que cada persona es totalmente diferente.

2-     Comentar las alternativas que no supongan dejar de entrenar o que deben empezar a entrenar.

3-     Y aquí comienza el reto, que se trata de demostrarle con hechos que tenemos las herramientas que pueden no sólo ayudarle a mejorar en su lesión, sino también mejorar su rendimiento más allá de lo que hizo hasta el momento.

4-     Y por último, y más difícil de conseguir, es dar el tiempo o espacio suficiente para que, a través  de la práctica, la persona se dé cuenta de que puede confiar en cambiar su manera de hacer las cosas. Y digo lo más difícil, porque normalmente quieren el cambio para ayer, pero el tiempo es fundamental.

La realidad es que nos acostumbramos a hacer las cosas de una manera, acomodándonos en eso y nos cuesta salir de ahí y confiar en nuevas alternativas que a veces necesitan un tiempo de adaptación y asimilación para modificar los patrones incorrectos, ya sea de comportamiento o un patrón motriz. Todo es un proceso de aprendizaje.

Seguro que alguna vez has pensado, ¿por qué cuesta tanto cambiar una técnica de ejecución o por qué se resiste algún movimiento, a pesar de ser consciente de que está mal realizado?

Si has pasado por esto o estás pasando por un momento similar, será un placer leer tus comentarios.

 

Mientras tanto recuerda,

Vive el momento, Respira salud.