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Dolor cervical por trabajar sentado

Post de FaWellness |

imagen blog FaWellness | Dolor cervical por trabajar sentado

Si pasas muchas horas sentado y te duele el cuello, es fácil pensar que el problema es la postura. Y entonces llegan los consejos de siempre: “Ponte recto”; “Estira el cuello”; “Cambia la silla”; “Haz pausas”

 

Todo suena lógico y sin embargo, el dolor sigue ahí porque el problema no suele estar solo en cómo te sientas, sino en cómo tu cuerpo se ha adaptado a ese contexto.

 

Uno de los errores más comunes es tratar el dolor cervical como un problema local.

 

Te duele el cuello, lo estiras; Se te cargan los trapecios, masaje; te notas rigidez, más movilidad cervical.

 

Pero el cuello rara vez es el origen del problema. Normalmente es la víctima.

 

Cuando pasas gran parte del día frente a una pantalla, se produce una combinación muy concreta:

  1. Cabeza adelantada respecto al cuerpo.
  2. Zona dorsal rígida y con poca movilidad.
  3. Hombros que pierden estabilidad.
  4. Respiración más superficial.
  5. Sistema nervioso en estado de alerta constante.

 

El cuello tiene una función clave: sostener la cabeza y permitir precisión, no compensar todo lo demás. Cuando otras zonas no hacen su parte, el cuello asume un trabajo que no le corresponde.

Y ahí empieza el problema.

 

Y aunque creamos que la solución es estirar el cuello, esto puede empeorar el dolor...  Y este es un hecho que suele sorprender, pero es muy habitual.

Si el cuello está tenso porque está protegiendo, estirarlo sin más puede mandar el mensaje equivocado al sistema nervioso: "aquí no hay seguridad.”

Resultado: alivio momentáneo; Más rigidez después; Sensación de “me dura menos”.

No porque estirar sea malo, sino porque no es lo primero que el cuerpo necesita en ese contexto.

 

Aquí entra una pieza clave que muchas veces se ignora, EL ESTRÉS.

 

Cuando el trabajo es exigente a nivel mental, el cuerpo responde aumentando el tono muscular, sobre todo en cuello y hombros.

Por eso muchas personas notan que:

  1. El dolor aumenta en épocas de más carga laboral.
  2. Aparece sin haber cambiado nada físico.
  3. Mejora en vacaciones y vuelve al regresar.

 

El cuello no está “mal”. Está en alerta.

 

Cuando el dolor cervical está relacionado con trabajo sedentario, lo que realmente funciona es:

  1. Mejorar la movilidad de la zona dorsal.
  2. Devolver la estabilidad y el control a los hombros.
  3. Regular la respiración y el exceso de tensión.
  4. Reentrenar la postura desde el movimiento, no desde la rigidez.
  5. Integrar fuerza sin generar más defensa.

 

No se trata de “sentarte perfecto”, sino de que tu cuerpo no necesite compensar todo el día.

 

El dolor cervical por trabajar sentado no es un fallo del cuello, es una señal de que el cuerpo está haciendo malabares para adaptarse a un entorno exigente.

Si solo tratas el síntoma, el mensaje se repite. Si entiendes el sistema completo, el cuerpo deja de protestar.

 

Cuando el cuello duele de forma recurrente, no suele necesitar más estiramientos ni más correcciones constantes.
Suele necesitar un proceso que devuelva equilibrio, confianza y capacidad de movimiento al cuerpo entero.

 

Y eso marca la diferencia entre convivir con el dolor o dejar de normalizarlo por eso en FaWellness, Centro de Entrenamiento Personalizado en Donostia, trabajamos a diario con esta y otras patologías, para que vivir con dolor sea cosa del pasado. 

 

Recuerda, El Cuerpo No Miente, Escúchalo.

 

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